EL MÉTODO DE LA ECONOMÍA AUSTRIACA (1)
por el Dr David Gordon

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Vídeo original: http://youtu.be/AQtpW9Djblw
Libro relacionado: una introducción al razonamiento económico de David Gordon


1. La lógica cotidiana en la economía

Si se compara la economía austriaca, tal y como se encuentra en las obras de Mises y Rothbard, por ejemplo con la economía mainstream, se observa una gran diferencia, no sólo en el fondo, sino también en la forma.

Los libros de economía austriaca de Mises y Rothbard están escritos en lenguaje corriente y con razonamientos informales. No usan matemáticas ni axiomas formales con deducciones. A los economistas austriacos el lenguaje corriente les parece perfectamente válido. Esta idea de que nuestro lenguaje corriente es defectuoso y que debe reemplazarse por un lenguaje científico no es correcta: el lenguaje común hace determinadas distinciones muy importantes que no se pueden reemplazar.

 

2. ¿Cómo se razona en economía?

¿Cómo funciona la economía austriaca? Lo que hacemos en la economía austriaca es comenzar con una premisa verdadera y razonar por deducción a partir de ella. Comenzamos con la premisa de que los seres humanos actúan y tratamos de deducir cosas a partir de ella, tanto demostrando sus consecuencias como tratando de explicitar lo que el concepto conlleva. Reflexionando sobre el concepto de acción intentamos entender su contenido.

 

3. ¿Por qué usar razonamiento deductivo?

La pregunta que cabe hacerse es: ¿por qué debemos hacerlo así? La razón es que si partimos de una premisa verdadera y razonamos de forma válida, de acuerdo con las reglas de la lógica, entonces tenemos la garantía de que la conclusión también será verdadera.

Consideremos un ejemplo muy conocido:

  • Comenzamos con la premisa: todos los hombres son mortales.

  • Después tenemos: Sócrates es un hombre.

  • Y deducimos: Sócrates es mortal.

Si las dos premisas son verdaderas, entonces tenemos garantizado que Sócrates es mortal. Se sigue deductivamente de las premisas que Sócrates es mortal. Así que si las premisas son verdaderas, la conclusión es también verdadera; pero si las premisas no son verdaderas, no sabemos si la conclusión es verdadera, eso dependerá de cada caso. Por otra parte, si partimos de premisas verdaderas y no razonamos de forma válida, entonces no sabemos si la conclusión es verdadera. Y si se razona de forma válida y se obtiene una conclusión falsa, entonces al menos una de las premisas es falsa. Estas son las bases del razonamiento lógico y es la forma en la que evoluciona la economía austriaca.

 

4. Una premisa verdadera

Como ya he dicho, es esencial para razonar de esta forma que partamos de una premisa verdadera; pero, afortunadamente, en economía austriaca sí sabemos que la premisa “el axioma de la acción” (los seres humanos actúan), es verdadera. Eso es algo que vemos (inmediatamente) que es verdad: es autoevidente.

Hay cosas que pensamos que son verdaderas basándonos, por ejemplo, en un razonamiento. Con autoevidente queremos decir que se ve que es verdadero directamente, sin depender de nada más. Algunos piensan: una proposición es autoevidente cuando tengo la sensación (mental) de que es verdadera, y sé que es verdadera porque tengo esta sensación de que es cierta. Pero, si creemos que es verdadero por este motivo, entonces no sería autoevidente. Algo autoevidente no se cree porque se tenga ninguna sensación de certeza, sino porque se sabe directamente que es verdadero.

 

5. ¿Es todo de sentido común?

Quiero ahora plantear una objeción a lo que he venido diciendo hasta ahora. He dicho que la economía austriaca usa razonamientos normales de sentido común, que no recurre a controvertidos conceptos formales; pero alguien podría preguntarse si es ese realmente el caso, después de todo ¿no hablan Mises y otros austriacos de proposiciones a priori cuando argumentan contra los positivistas lógicos? Incluso aunque sean buenos argumentos, no hay duda de que no son de sentido común; hay que saber mucha filosofía para entenderlos. Yo creo que lo que hay que tener en cuenta aquí es que estas teorías filosóficas son defensas contra los críticos de la economía austriaca. No son partes intrínsecas de la teoría. No hay que aceptarlas. Yo creo que se debería pero no es obligatorio para hacer economía austriaca; todo lo que hay que hacer es aceptar como verdaderos el axioma de la acción y los otros principios como la desutilidad del trabajo.

Es muy importante darse cuenta de una equivocación que se comete a veces. Si decimos: un enunciado es verdadero; pero ¿qué sucede si es empírico? Hay quien piensa que no podemos estar seguros de él a menos que sea a priori. Será siempre sólo una hipótesis sujeta a prueba. Si esto fuese cierto entonces yo estaría equivocado al decir que no tenemos que preocuparnos por el apriorismo para hacer economía austriaca. No sería una simple defensa filosófica secundaria. Pero es muy importante no perder de vista que muchos enunciados empíricos son seguros, no los tenemos que estar comprobando constantemente para saber si son verdaderos: la Tierra existe desde mucho antes de que yo naciera,... no soy tan viejo. Creo que puedo decir que estoy seguro de esto. No debemos pensar que toda afirmación empírica es dudosa o está sujeta a continua comprobación. Eso sería una falacia. Por eso digo que podemos seguir afirmando que la economía austriaca consiste sólo en razonamientos de sentido común. No es una buena crítica decir que hace afirmaciones sobre conocimiento a priori porque no hay que decir que es a priori. Creo que es un buen argumento decir que lo es; pero no es necesario para hacer economía austriaca ni para saber que sus proposiciones son verdaderas.

 

6. ¿Es científico confiar en el sentido común?

Voy a tratar de otra objeción que considero de interés filosófico. Sucede a veces, si miramos a la historia de la ciencia, que creencias que la gente considera que obviamente son verdaderas, resultan no serlo. Por ejemplo: no nos parece (no sentimos) que la Tierra se mueva pero tenemos buenas razones para creer que sí se mueve, y muy rápido. El argumento que se da es: la ciencia a veces desmiente al sentido común, así que incluso aunque pensemos que determinadas ideas de sentido común sobre la economía son ciertas, puede que ésta no sea una manera apropiada de hacer ciencia porque, ¿y si la ciencia muestra que los seres humanos no actúan? ¿cómo sabemos que la ciencia en el futuro no demostrará que ésta es una de esas creencias que resulta estar equivocada?

Yo creo que la falacia en este tipo de argumento es que si a veces hemos estado equivocados sobre cosas que pensábamos que era obvio que eran verdaderas, eso simplemente demuestra que tenemos que ser muy cuidadosos cuando afirmamos que es obvio que algo es verdadero. Pero si pensamos que una afirmación es verdadera después de haberla examinado cuidadosamente, entonces no tenemos ninguna buena razón para dudarlo. Que hayamos cometido errores en el pasado no demuestra en absoluto que cada afirmación que hagamos pueda estar equivocada. Supongamos que alguien dice: a veces la gente no está segura de si está soñando o está despierta. A veces se tienen sueños muy reales y no se sabe si aquello está sucediendo de verdad. Pero no se deduce de eso que pueda haber estado siempre soñando sin ser capaz de distinguirlo sólo porque en algunos casos haya sido así. Esta no es una forma correcta de razonar.


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